ACTUALIDAD
Volver al histórico >>
Imagen Pulse para ampliar >>

Imagen Pulse para ampliar >>

Imagen Pulse para ampliar >>

LA CELEBRACIÓN DE UNA SOLEMNE EUCARISTÍA EN LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA PONE EL PUNTO Y FINAL DE LA PEREGRINACIÓN CON MOTIVO DEL AÑO SANTO JACOBEO
Seis de la tarde del viernes 30 de julio. Tras una jornada cargada de actos y citas, los hermanos y hermanas de Jesús presentes en Santiago de Compostela se preparan para vivir el acto culmen a nuestra Peregrinación con motivo del Año Santo Jacobeo. La Solemne Eucaristía celebrada por nuestra Hermandad en el Altar Mayor del tercer templo de la cristiandad.

Desde hace más de una hora, los bancos están llenos. En ellos es protagonista absoluto el color de los pañuelos morados que ciento diez hombres y mujeres llevan atado al cuello. Junto a ellos, pequeños grupos de otros lugares del país que han hecho el camino a pie como los feligreses de la Parroquia de la Paz de Cáceres o varios Legionarios de Cristo Rey procedentes de Sevilla, a quienes se suma la presencia de numerosas hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul procedentes de diferentes lugares de España.

Minutos antes de la hora fijada para el comienzo de la celebración el Estandarte de nuestra Hermandad, el mismo que estuvo presente en Roma y al que muchos hermanos y hermanas de Jesús apodan ya como "el viajero", inicia su andadura majestuosa por el pasillo central del templo desde la espalda del magnífico Pórtico de la Gloria que tallara en el siglo XII el maestro Mateo.

Portando el preciado enser se turnan los Consejeros Diego Farfán Serrano y Francisco Farfán Morales. Tras él, nuestro Hermano Mayor, Manuel García Sánchez, y el resto de Consejeros y miembros de Junta de Gobierno presentes. A la llegada al Altar Mayor, el estandarte es colocado en lugar de preferencia, en al lateral derecho, el más cercano a la Plaza de las Platerías.

Comienza la ceremonia, que es oficiada por el M.I. y Rvdº. Sr. D. José María Díaz Fernández, Deán de la Catedral compostelana, a quien acompaña como concelebrante nuestro Rvdº. Sr. Cura Párroco y Director Espiritual D. Francisco Javier Hernández Pastor O.A.R. dos religiosos redentoristas de Eslovaquia, un Padre Paul de Marín y otro religioso de la misma Orden procedente de Sevilla, así como otros sacerdotes presentes que completan el número de ocho religiosos. 

El templo está lleno de fieles y luce espléndido. La bóveda de cañón, la planta  basilical, el particular gris del granito gallego y los arcos de medio punto de tradición románica se entremezclan con el dorado y barroquísimo retablo... Todos los elementos se funden armónicamente y hacen que se perciba en el ambiente la sensación de estar en un espacio único que lleva aparejada a su singular belleza la categoría de lugar Santo.

Durante la Eucaristía, la primera Lectura corre de la mano de nuestro Hermano Mayor, mientras que el Salmo es leído por el Vicepresidente Diego Jesús Ruiz Gallego y el Evangelio por nuestro Párroco. Cumpliendo con la singularidad de la Iglesia Compostelana, se lee también, por nuestro Secretario General, la tradicional Invocación al Apóstol.

En la vibrante homilía, el Deán, que demostró sus magníficas dotes oratorias, puso el acento en la condición de la Catedral de Santiago no sólo como el templo en el que se venera al Patrón de España, sino también como centro de la catolicidad en el mundo, señalando como aún hoy se cuentan por miles los peregrinos que atraviesan Roncesvalles desde lugares tan lejanos como Corea para hacer el Camino y visitar la tumba del Apóstol. Díaz Fernández exhorta a los presentes a cumplir con nuestros deberes como cristianos, siendo conscientes de lo que esto implica y poniendo como referente de nuestras vidas a Santiago Apóstol, que defendió hasta su muerte a Jesús y su Mensaje Salvador.

Al final de la Eucaristía, se bendicen dos nuevos enseres adquiridos para nuestra Hermandad. Una preciosa imagen en plata de Santiago Apóstol y una Cruz de Santiago, también de plata, destinada al ajuar de María Santísima del Mayor Dolor.

Los hermanos de Jesús abandonan la Catedral formados en procesión desde el Altar Mayor. Al frente de la comitiva, el Estandarte "viajero", que es escoltado por nuestro Hermano Mayor, Manuel García Sánchez y su esposa, la hermana María Teresa Santos Aragón, que llevan en sus manos las nuevas adquisiciones para nuestro patrimonio. Detrás, en riguroso orden, los miembros de la Junta de Gobierno y Consejeros y, por último, el grueso de hermanos y hermanas de Jesús.

La comitiva abandona el templo mayor compostelano por la Plaza de la Azabachería, donde sólo unas horas antes había comenzado la maratoniana jornada con la Audiencia Arzobispal. De nuevo, el paso bajo los románicos arcos de piedra que unen la Catedral y el Palacio de Gelmírez y, ahora sí, la salida a la Plaza del Obradoiro, donde la multitud de peregrinos y turistas asiste con curiosidad y admiración al paso de la comitiva, preguntando sobre nuestro lugar de origen y sobre aspectos tan novedosos para ellos como las medallas, pañuelos o escapularios. En la cuesta junto al Colegio de San Jerónimo, la obligada foto de grupo con la Catedral de fondo pone fin a un día irrepetible. El día en que nuestra Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno se hizo peregrina y tomó las calles de Santiago de Compostela.




Copyright 2017® - HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO
- Todos los derechos reservados -