ARTICULOS
Volver al histórico >>
Imagen Pulse para ampliar >>

Imagen Pulse para ampliar >>

EL PANTEÓN DE LA HERMANDAD
 

Al igual que en el caso de la Capilla los primeros testimonios acerca de la existencia del Panteón de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el Cementerio datan desde los orígenes del recinto. Así lo prueban documentos como el Testamento en virtud de Poder del hermano J. Martín realizado por su viuda, la también hermana de Jesús Antonia María de Castro Cañamero en 1839. En el mismo se alude a que, fallecido el primero el 27 de de febrero de 1837

 

"se hizo su entierro en publico en el día siguiente asistiendo la parroquia entera de una capa, siendo amortajado su cadáver con tunica de tafetán morado de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la cual era hermano y sepultándose en el enterramiento general extramuros de esta población y en uno de los nichos de dicha Hermandad, diciéndole misa cantada de cuerpo presente con vigilia y responso" (1).

 

Las referencias al Panteón de la Hermandad en el primer Libro de Actas que conserva nuestro Archivo serán muy frecuentes, mostrándonos el gran interés de la corporación en atender las demandas de enterramiento de los hermanos. Así, el 26 de diciembre de 1893 

 

"El Mayordomo Don Miguel Rodríguez Gamboas hace presente a la Hermandad de que tiene conocimiento que le corresponden en propiedad por compra hecha por la misma á Don José Burgos Manzanares los nichos números 8, 23, 29, 33, 35, 36 y 41 del Ángulo Poniente antiguo del Cementerio de esta villa. En su vista, los concurrentes acuerdan por unanimidad hacerlo constar así en el acta, para los efectos consiguientes" (2).

 

En 1922 la nueva directiva presidida por el Hermano Mayor Antonio Fernández Bonilla decide ampliar el Panteón con el producto de los nichos sueltos que la Hermandad poseía en otros lugares del camposanto. La propuesta fue aprobada por unanimidad, llevándose a cabo, tal y como recuerda una inscripción conmemorativa que se conserva en la actualidad en la parte superior de la Capilla del Cementerio

 

"Por dicho Hermano Mayor fue propuesta la venta de nichos que esta Hermandad tiene fuera de su Panteón para los mismos comprar en los que se harán al lado de dicho Panteón haciendo saber que dichos nichos no podrán ser vendidos hasta tanto no cumplan los que los ocupan lo que por unanimidad fue aprobado" (3)

 

 

Esta situación no acabaría con la falta de espacio en el Panteón. La demanda de enterramientos seguía creciendo y esto llevaría a que a comienzos de la década de 1950 la Hermandad contase, además de los veintiocho nichos del Panteón, con otros repartidos por todo el Cementerio en las zonas denominadas "Ángulo Poniente Antiguo", "Ángulo Norte Moderno del 1º Patio", "Ángulo Norte Junto al Santísimo" y "Ángulo Levante del 2º Patio" (4). Como puede apreciarse, los enterramientos se encontraban diseminados.  Esta situación trataría de solucionarse en años posteriores. El 1 de enero de 1953, la Directiva de la Hermandad trataría el asunto en la última reunión presidida por el Hermano Mayor Diego Bonilla Pérez

 

"Abierto el acto por el Sr. Hermano Mayor expuso que haviendo estado horas antes en el Cementerio en compañía de toda la Directiva con motivo de asistir al entierro del antiguo Hermano Mayor D. Antonio Fernández Bonilla, había visitado el Panteón que dicha Hermandad posee en dicho Cementerio y visto la necesidad de nichos que existe para poder dar sepultura a los hermanos difuntos propone que convenía vender los nichos que esta Hermandad posee sueltos fuera del Panteón y con su importe edificar veinte y cuatro nichos, encima de dicho Panteón, creyéndolo beneficioso para la Hermandad, pues con siete que se vendan se construyen los veinte y cuatro, ya que actualmente se carece de fondos a para ello pasado a votación es aprobado por unanimidad, nombrándose una Comisión compuesta por los hermanos D. Miguel Pérez Plaza y D. Diego Bravo Aragón, otorgándosele a los mismos un voto de confianza para que puedan vender y hacer las obras necesarias" (5).

 

El proyecto sería acometido ya durante el mandato del Hermano Mayor Miguel Pérez Plaza, pasando la capacidad de enterramiento de 28 a 50 nichos. En 1997, siendo Hermano Mayor Francisco Rueda Santos se procedería la última gran reforma que tendrá lugar en el Panteón, levantándose de nueva planta una Galería y dotando al conjunto de la imagen actual que posee. Del mismo modo, y junto a la Capilla, se inauguraría el Osario de la Hermandad. Estas reformas se verían incrementadas con las ampliaciones y mejoras que se llevan a cabo durante el mandato de Andrés Martín Albarracín

 

NOTAS

(1) Archivo Histórico Provincial de Málaga. Leg. P/ 7037. Testamento en virtud de Poder de J. Martín hecho por su viuda Dª Antonia María de Castro Cañamero. 26 de febrero de 1839. fº 46 y sgts.

(2) Archivo Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Libro de Actas nº 1 (1874-1968) Acta correspondiente al Cabildo celebrado el 26 de diciembre de 1893.  fº 46.

(3) Archivo Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Libro de Actas nº 1 (1874-1968) Acta correspondiente al Cabildo celebrado el 8 de octubre de 1922.  s/f.

(4) Archivo Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Libro de Cementerio de la Hermandad de Jesús (1946-1971)

(5) Archivo Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Libro de Actas nº 1 (1874-1968) Acta correspondiente al Cabildo Extraordinario celebrado el 1 de enero de 1953.  s/f.




Copyright 2017® - HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO
- Todos los derechos reservados -